Anarquitectura
Los proyectos de Lebbeus son profundamente políticos, pero no
obstante antiideológicos: cualquier ideología es una traición, por eso no cumplen
ningún programa de condiciones establecidas previamente, de tal manera que las
condiciones del mundo son causadas por la acción de cada hombre en especial.
La justicia social no es un principio de masas, pero sí de individuos. Si la masa está satisfecha con su estado, pero hay un individuo que sufre, ¿hay justicia en términos humanos? Responder sí es justificar la opresión. Para construir una sociedad justa, es preciso que esa persona aislada deba primero recibir justicia. Llama a esta persona el habitante. Llama a esta persona tú, tu mismo.
Para ser honestos con nosotros mismos, deberíamos proponer aquellas formas de vida en las que podamos creer y respetar, tanto arquitectónica, política, social y económicamente, apartando aquellas que consideremos desfasadas, degradadas y regresivas. Una Arquitectura de lo nuevo debe crecer a partir de un nuevo fundamento conceptual, que tenga que ver con los dramáticos y a veces violentos cambios que marcan la era presente.
Como las crisis de la bolsa de Nueva York que han tenido consecuencias internacionales, afectando a varios países y demostrando que las naciones no son tan independientes como se cree, que se tiende a una unificación mundial, controlada más que por las ciudades y los estados, por las multinacionales y sus fieles políticos.
Sin embargo, hoy en el mundo se
inicia una tendencia opuesta a la unificación, que promueve la rotura de las naciones en
unidades menores, hasta el punto de que en el futuro cada individuo será una nación
estado. Las civilizaciones occidentales, con sus teorías políticas de comunicación y
transporte buscan una mayor autonomía de los individuos.
Esta idea no es extrema, puesto que el ser humano es un organismo autónomo; en contraposición a lo defendido por los filósofos que piensan que un grupo de individuos forma un organismo, cosa falsa en la mayoría de los casos.
Por esta causa el individuo se ve obligado a rebelarse contra la falta de libertad para expresar su autonomía. Lebbeus es tan extremista en esta cuestión que se rebela contra toda aquella fuerza que impida el libre movimiento, la vida, ya sea una fuerza política, social, económica, física y gravitatoria o la muerte.
Arquitectura = acción política
Lebbeus relaciona cultura y política, cosa que evitan muchos arquitectos, ya que mantienen la estructura de autoridad que representan las instituciones políticas y económicas que les financian. Estos arquitectos se consideran a sí mismos creadores cuando no son mas que ejecutores de un orden físico y social determinado por estas instituciones, pese a ser algo regresivo y opresivo arquitectónica y socialmente. Cuando los arquitectos y planificadores, hablan de la ciudad en términos del cuerpo humano, -calles como "arterias", programas de comunicación como "sistema nervioso", gremios y centros de gobierno, como "centros neurálgicos"- no hacen más que una primitiva analogía, al organismo humano, que se vuelve trágica y totalitaria, cuando las multinacionales y políticos la aplican.
Por este motivo los mejores arquitectos de hoy en día tienen
pocos encargos, o ninguno, ya que son desechados por estas instituciones o individuos al
proponer nuevas formas arquitectónicas y sociales opuestas y contrarias a lo establecido,
hasta el punto que estos arquitectos se ven obligados a abandonar la práctica de la
Arquitectura para poder experimentar.
Sus proyectos no son sólo arquitectónicos, sino políticos, por rechazar las formas sociales existentes y por proponer otras nuevas.
En sus proyectos, la Arquitectura es un instrumento del tacto, buscando siempre los extremos de la plástica y la variación, estableciendo un diálogo social, personal y político entre Arquitectura y tecnología.
Consecuencias
Lo que se echa de menos es la figura del arquitecto y, con ella,
la profesión de diseñar edificios. Estamos perdidos en la transición, soñando entre el
pasado y el futuro. Lo que también falta es la idea de humanidad, aunque es la búsqueda
de lo humano lo que Lebbeus defiende en la esencia de su Arquitectura experimental.
Lebbeus sueña con el pueblo universal visto como una comunidad artística y artesana, unido entre sí por avanzados sistemas de comunicación, creyendo en la reconstrucción del mundo, ya que el mundo es inestable.
Para construir el mundo, Lebbeus piensa que la sociedad debe disolverse en una comunidad de trabajadores experimentados, y después encontrar una alternativa constructiva a las alienantes condiciones del presente.
arquitectura ~ heterarquía ~ freespace ~ centricity ~ teoría